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Pedales Simagic P1000

Precio de ofertaA partir de €480,00Precio habitual €520,00
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Pedales con célula de carga Sim-Lab XP1

Precio de ofertaA partir de €412,00Precio habitual €462,00
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Simagic P2000 - S200R(F)

Precio de ofertaA partir de €698,00Precio habitual €736,81
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Pedales hidráulicos Conspit CPP LITE

Precio de ofertaA partir de €483,00Precio habitual €619,00

Frenado con célula de carga e hidráulico, ajustado al piloto

A este nivel, los pedales dejan de ser un dispositivo de entrada y se convierten en una plataforma de ajuste. Los conjuntos con célula de carga miden directamente la fuerza de frenado y pueden endurecerse para reproducir presiones realistas, mientras que los diseños hidráulicos aportan la sensación progresiva y amortiguada de un circuito de frenos real. Ambos recompensan al piloto que frena con fuerza y libera el pedal con precisión: los dos hábitos que distinguen las tandas consistentes de las vueltas afortunadas.

La gama

Los pedales Heusinkveld Sprint ofrecen un frenado compacto con célula de carga y amplias opciones de ajuste mecánico. Los pedales Simagic P1000 incorporan un diseño modular con célula de carga y margen para ampliaciones; los pedales hidráulicos Conspit CPP LITE introducen una auténtica amortiguación hidráulica, y los Simagic P2000 coronan la gama con un freno hidráulico de doble cilindro diseñado en torno a una célula de carga de 200 kg.

Saca partido a la rigidez

Los pedales rígidos transmiten la fuerza a la estructura a la que están atornillados. Un soporte que flexiona resta la precisión por la que paga el piloto, por lo que un cockpit de perfiles de aluminio rígido debe formar parte del mismo plan. Y para los pilotos que buscan arañar las últimas décimas, los sistemas de pedales profesionales añaden force feedback activo y sistemas hidráulicos de gama alta.

Preguntas frecuentes

¿Célula de carga o sistema hidráulico a este nivel?

Ambas son opciones válidas: los conjuntos con célula de carga como los Heusinkveld Sprint miden la fuerza con una repetibilidad quirúrgica, mientras que los conjuntos hidráulicos como los Conspit CPP LITE o Simagic P2000 añaden una amortiguación por fluido real para ofrecer el recorrido más consistente y similar al de un coche. Ambas opciones ofrecen consistencia; la diferencia está en el carácter.

¿Qué fuerza de frenado utiliza esta categoría?

Normalmente, la fuerza máxima del pedal es de 40 a más de 100 kg y se ajusta mediante software al nivel que realmente utilizas al frenar. La mayoría de los pilotos optan por unos 30-60 kg para lograr una frenada constante sin fatigar la pierna. Con estas fuerzas, una bandeja de pedales rígida deja de ser opcional: frenar sobre un soporte que flexa elimina la precisión por la que has pagado.

¿Qué pedalera avanzada debería elegir?

Por concepto: los Sprint son la referencia compacta con célula de carga; los Simagic P1000 se convierten en un sistema totalmente hidráulico mediante el kit P-HYS; y los CPP LITE ofrecen un sistema hidráulico con respuesta háptica integrada a un precio revolucionario. Todos con conexión USB e independientes de la base de volante.

¿Merece más la pena mejorar los pedales que la base del volante?

Por lo general, sí. Y la mayoría de los pilotos de sim racing con experiencia te dirán lo mismo: la consistencia en la frenada se traduce en mejores tiempos por vuelta de forma más directa que un aumento de par. Si tienes una base Direct Drive y unos pedales de iniciación, invertir tu próximo euro en los pedales es casi siempre la opción más inteligente.