Preguntas frecuentes

¿Qué hace realmente un Buttkicker?

Es un transductor táctil: un dispositivo que convierte la telemetría en vibraciones físicas que sientes a través del cockpit, como el rugido del motor, los impactos contra los pianos, los cambios de marcha, la textura del asfalto o el bloqueo de las ruedas. Tu cuerpo empieza a recibir información que antes solo aparecía en pantalla, lo que no solo aumenta la inmersión, sino que también supone una verdadera ayuda para la conducción.

¿Hace mucho ruido? ¿Lo oirán mis vecinos?

Un transductor genera vibraciones, no sonido como un altavoz: lo sientes mucho más de lo que lo oyes. Lo que puede transmitir ruido es el contacto del rig con el suelo, por lo que los pies aislantes bajo el cockpit son el complemento habitual; con ellos, los sistemas de respuesta táctil funcionan perfectamente en pisos donde no sería posible usar altavoces.

¿Cómo se monta y conecta un Buttkicker?

Se atornilla al cockpit —normalmente debajo del asiento o en la bandeja de los pedales— y funciona mediante un amplificador que recibe la señal del PC. Las vibraciones se transmiten a través del chasis, por eso un cockpit rígido de perfiles de aluminio transmite tan bien la respuesta háptica.

¿Un transductor o varios?

Una sola unidad bajo el asiento ya transforma la experiencia. Las configuraciones con varias unidades van más allá: los transductores independientes en los pedales y el asiento (o en cada esquina) permiten que el software posicione los efectos espacialmente: sentirás los impactos con los pianos delanteros en los pies y el deslizamiento del eje trasero en el asiento. Empieza con una; siempre podrás ampliar la configuración más adelante.

¿Qué software controla los efectos?

SimHub es el estándar de la comunidad: su motor ShakeIt lee la telemetría de los principales simuladores y asigna efectos individuales (motor, pianos, ABS, deslizamiento de las ruedas) a tus transductores mediante perfiles específicos para cada juego. Es gratuito para un uso básico y ofrece infinitas posibilidades de ajuste: el corazón palpitante del ecosistema háptico.